KARMA =REACCION-ACCIONDISOLVER EL KARMA SANAR ENFERMEDADES
Para la mayoria de nosotros el concepto de enfermedad como penitencia, esta influida por la nuestra educación judeo-cristiana. Para mí, karma era el sinónimo de castigo. Por eso hoy, después de años de experimentar, buscar, meditar y practicar, deseo transmitir mis conclusiones con la esperanza de que estas líneas, abran la puerta de la comprensión a quienquiera que estuviera necesitado de ello. Occidente ha adquirido muchos vocablos de Oriente y ha intentado a adaptarlos a su vocabulario dándoles un simbolismo más europeizado, con lo que en muchos casos, el sentido metafísico de la palabra original se ha desvirtuado y el significado del vocablo karma es uno de los más distorsionados. Escuchamos expresiones tales como: acto kármico, pareja kármica, enfermedad kármica, astrología kármica, herencia kármica, y otros múltiples y variados conceptos que pretenden relacionar el karma con la Ley de Causa y efecto Hermética, y hacerlo mas comprensible a nuestra precipitada mente occidental, pero en realidad estos conceptos no son en absoluto equiparables. Sin embargo, en la otra cara de la moneda, también es una demostración tangible de que en cuestiones espirituales no hay fronteras y de que todos los caminos llevan a un destino universal, por más recovecos y desvíos que le queramos encontrar; procedemos de la Luz y a Ella retornamos, y al igual que en el “alumbramiento físico” somos portadores de un ADN que es nuestra raíz física y tangible, nuestro espíritu, una vez ha cumplido su tiempo vital, regresa a la casa de Padre, no importa que le llamemos Nirvana, Alá, Budeidad, Dios, Oduduwa o Tezcatlipoca. Ese es nuestro ADN espiritual creado a través de una cadena de interminables reencarnaciones. Etimológicamente la palabra sánscrita karma significa “acción”, y esta acción ya sea física, mental o emocional, implica un efecto kármico.Buda lo definía “como el acto mental de la voluntad que genera el deseo y es seguido de la acción ya sea con cuerpo, palabra (o emoción) o el pensamiento”. Así pues, según esta definición y contrariamente a lo que algunos occidentales creen, el karma abarca no sólo al acto volitivo sino toda acción, ya sea ejecutada con la mente, la palabra o las obras, cosa por otra parte muy lógica, ya que seria absurdo aplicar la ley solamente cuando ponemos deseo en lograr algo aun a sabiendas de que eso signifique contravenir las normas divinas. En realidad, viviendo. Cada uno de nuestros actos del presente momento es una consecuencia del pasado y una causa del futuro, y así esto pasa día atrás día y vida tras vida hasta que se pierde en el principio de los tiempos. los cuatro tipos de karmas que hemos generado son los siguientes. 1) sanchita karma : Es la suma total de todas las acciones realizadas
tanto en esta vida como en las pasadas. 4) agama karma : Son las acciones que estamos planeando para disfrutar en el futuro. Que pueden o no materializarse y que dependen de el uso de nuestro libre albedrío en el pasado.
Veamos. Cada acto que realizamos en nuestra vida tiene una consecuencia, no hay ni uno que se escape por muy ínfimo que sea. Buda decía:”aquello que no esté sujeto a causas y condiciones no existe” en el sentido de que todo esta interrelacionado en el Universo y en nosotros mismos. La consecuencia de la acción se mantiene hasta que los efectos quedan cumplidos, igual que cuando tiramos una piedra al estanque las ondas del impacto se extienden por todo el lago hasta el agotamiento de la onda. Lo duro de la situación es que los efectos del karma pueden extenderse más allá de una sola reencarnación, con lo que no es posible definir la secuencia de causas en la vida presente, y desconocemos que acciones de vidas anteriores originaron las consecuencias que vivimos ahora. La mente no para nunca de proyectar, es como un mono en perpetua gesticulación.
De esos pensamientos, deseos y hechos se genera una cadena de manifestaciones
que conforman nuestra vida física, y esa continuidad de pensamiento-acción
es la trayectoria de esta vida. De cómo nos ocupemos de esa inversión, dependiendo de la forma en que controlemos los acontecimientos y favorezcamos los momentos mas propicios para obtener un buen resultado comercial, dependerá que al cumplirse el tiempo marcado hayamos logrado el éxito dando rentabilidad suma a la “franquicia kármica concedida” y tengamos un gran potencial acumulado o que seamos unos pobres y miserables dilapidadores de recursos, e incluso ¿porque no?, que nos hayamos convertido en anodinos seres que no hicieron sino enterrar en el jardín de su casa los talentos otorgados, dedicados a una inútil supervivencia, sin ninguna rentabilidad, en vez de crecer y mejorar. Si llegado el fin del tiempo, terminamos nuestra trayectoria vital con un gran capital acumulado en el banco mediante el ejercicio de nuestros talentos proyectados a realizar acciones que beneficien a la humanidad, podremos regresar a la casa del Padre en primera clase con buen servicio a bordo y jet especial, porque me lo he ganado. En una micronésima de segundo me hallaré en La Luz. No es un premio, no es un castigo, es la justa consecuencia de nuestro esfuerzo. En cambio, si nuestras inversiones han sido realizadas erróneamente quizá lleguemos al final justo con un billete de autobús pelado y sujetos a las inclemencias del viaje, porque la rentabilidad no da para más, e incluso, a lo mejor ni siquiera puedo elegir y el viaje debo hacerlo en transporte colectivo o a pie….he arruinado mi capital, y estoy agotada y sin recursos, cargando un pesado equipaje que nos dificulta el caminar, y correremos el riesgo de perdernos por esos mundos de Dios, “soñando que estamos en casa” cuando en realidad lo que hacemos es dar vueltas a una noria de agua …las consecuencias varían mucho de un tipo de negocio a otro ¿no es así?.. Recibimos la vida como don preciado para crecer, para evolucionar para trascender la materia y retornar a la casa del Padre convertidos en luz. De cómo hagamos uso de ella dependerá el resultado y, por consiguiente, el karma acumulado. Y como consecuencia, cuando llegue la hora de regresar de nuevo a la vida vendremos bien pertrechados, con posibilidades de logros y de una vida ecuánime y beneficiosa para todos los seres, o por el contrario, deberemos comenzar desde cero, trabajando duramente nuestro ego, nuestros apegos, nuestra falta de generosidad, a fin de superar las dificultades y crear un medio beneficioso para la experiencia que se nos vino encima. Además deberemos pagar deudas acumuladas, sanear nuestros haberes cósmicos, y generar nuestros propios dividendos para hacer una inversión rentable y mejorar nuestra conexión espiritual. Es la única vía de escape del agujero que nuestros actos nos han conducido. Ahora podremos comprender que una enfermedad de origen kármico procede de una mala gestión de otras vidas, y un mal hereditario procede de un karma grupal en el que quedan afectados varios miembros de un clan. Si recurrimos de nuevo al evangelio como referencia, leeremos que en un pasaje los fariseos acudieron a Jesús a presentarle un niño ciego y le preguntaron: “¿Quién cometió el pecado, el niño o de sus antepasados?”. Esa puede ser una explicación de que en el ADN físico no sólo se encuentra la información biológica de un ser, sino que además influyen en él otras causas que vinculan a determinados miembros de un grupo. Las actuaciones, los vicios, las virtudes, así como los dones, también crean pauta en los descendientes que se acumulan en la cadena genética de nuestro ADN. Por eso la purificación de nuestro karma es la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos. En la medida que limpiamos emociones y desvinculamos vicios, estamos tonificando órganos, reequilibrando fluidos vitales y alargando la vida y eso forma parte de nuestro legado hereditario. El día que comprendí todo el proceso con respecto a mi propia enfermedad sentí un gran alivio ante la idea d que si un karma se puede purificar cambiando la actitud ante la vida, es igualmente posible que un ADN mute desde el deterioro hacia el equilibrio. Todo depende del acto kármico y el esfuerzo y la constancia que ponemos en lograr los objetivos. Veamos, que podemos cambiar fácilmente y que nos va a costar
un poco de sacrificio, para entenderlo mejor diremos que nos encontramos
con
DISOLVER EL KARMA SANAR ENFERMEDADES Por otro lado, no podemos olvidar, que no es igual curar que sanar. Podemos sanar la causa de la enfermedad siempre, de hecho esa es la verdadera función de la enfermedad. Cuando comprendemos que hemos aceptado pautas de conducta erróneas, y rectificamos nuestros hábitos, estamos sanando al tiempo que disolvemos karma. Pero muchas veces la enfermedad es el camino elegido por nuestro Ser para evolucionar, y eso no siempre implica curar el mal físico. Una enfermedad kármica puede ser asimismo una misión aceptada, como un camino de evolución y de enseñanza para la propia medicina y para otros enfermos, lo cual no significa que NO estemos sanando emociones o disolviendo karma, sino por el contrario, la misma enfermedad es, en muchos casos la que nos lleva a niveles de realización muy altos y a ser baluarte para otros compañeros de camino con menos visión trascendental. El aceptar la ayuda de otros, el “estar disminuidos”, o estéticamente deformes, suelen ser motivos de transformación y aceptación de un karma duro y es, en la mayoría de los casos una prueba de humildad, que a los humanos nos cuesta aceptar. Pero una vez que hemos conseguido entrar en esa rueda, descubrimos un mundo de posibilidades y de realizaciones muy superiores a las que hubiéramos logrado en caso de no vivir este problema. Esto lo puedo decir por experiencia propia. Una enfermedad larga dolorosa siempre crea situaciones de crisis no sólo en alguien que la padece sino en los miembros del grupo familiar, ya que la familia está unida no solamente por vínculos físicos , sino también mediante comportamientos espirituales y la mayor parte de las veces la transformación que produce la enfermedad es fuente de crecimiento para todo el grupo. Así pues, el truco del karma no consiste estar libres de dificultades, sino en tener la actitud mental, espiritual y personal adecuada para entender lo que está ocurriendo y sacar el mejor partido de esa situación. Esa es la forma de purificar karma, ese es el camino del crecimiento que acumula bienes para nuestro “negocio espiritual.No importa que veamos a personas a las que todo les va bien y sin embargo no son dignas de ser tomadas como ejemplo y otras con las que parece que el destino se haya ensañado con ellas. Da igual, porque eso no es más que parte del aprendizaje en ambos casos, y los dos extremos cambiarán de posición, cosa que sucede ininterrumpidamente hasta llegar a la Iluminación, que es en sí lo realmente importante y nuestro objetivo final. Una vez que comprendemos esto, no merece la pena entran en juicios sobre los demás ya que cada cual está dando lo que puede según su entendimiento y su escala en la evolución y debiéramos ser mas compasivos y menos intransigentes, porque también hay otros que van por delante de nosotros y son pacientes con nuestros errores, y así sucesivamente en una cadena evolutiva. Nadie es más que nadie, porque nadie es alguien, sino parte de la Unidad. Creo sinceramente que el almacenaje de méritos acumulados es lo que diferencia un tipo de vida de otra. Con un buen saldo habremos superado enfermedades limitantes, encontraremos un compañeros de vida adecuados a nuestra vibración y podremos tener una existencia mas consecuente con nuestros ideales y sobretodo mayor libertad para elegir los caminos que nos ayuden a cumplir nuestro destino, pues, no hay ni que dudarlo, venimos exactamente para cumplir con el trabajo que nuestras acciones han desencadenado, y no hay ni la mas mínima posibilidad de desvío del camino. La diferencia esta en recibir los apoyos necesarios en los momentos adecuados, o vivirlo a golpe de escoba…nada más. Se purifica el karma en la medida en que vamos comprendiendo y aceptando nuestro error. En la medida en que prestamos nuestra ayuda generosa a otros. En la medida en que dedicamos todos nuestros actos en beneficio de todos los seres vivos . En la medida en que no usamos la violencia en cualquiera de sus formas, y si usamos el perdón y la compasión ante la ignorancia de otros menos afortunados que nosotros. En la medida de nuestra generosidad y en la medida de nuestra renuncia. Al final, si retomamos el evangelio comprobaremos que es igual en todos los idiomas espirituales. El karma también se purifica con la practica de jajñas (ritual/sacrificio). Continua |
