Aparato digestivo
Patología del Esófago
Esofagitis y Hernia de hiato.
Gastritis-Úlcera de Estómago-Úlcera
de Duodeno
Ptosis gástrica “estómago
caído”.
Estreñimiento
Megacolon (Dilatación
del colon de forma mantenida).
Hernias Inguinales y Crurales
Colón irritable
Patología hepática
Patología biliar
Litiasis.- (Piedras en la vesícula).
Patología Pancreática
Patología
del Esófago
El Yoga es muy beneficioso porque el cultivo de la relajación
hace que disminuyan los espasmos esofágicos, las contracciones
del esófago producidas por la irritación de los jugos
gástricos, y que son muy dolorosas. Por otro lado la estimulación
del sistema nervioso Parasimpático produce un aumento de la
secreción gástrica de ácido clorhídrico,
lo que podría perjudicar a la hernia de hiato, recomendándose
en éstos casos tomar un vaso de leche fría después
de cada sesión de Yoga, para de este modo alcalinizar el estómago.

Esofagitis y Hernia
de hiato.
Las posturas de inversión, tensión o de presión
a nivel abdominal, están contraindicadas en principio, en presencia
de una hernia de hiato importante, así como la práctica
de Uddiyana-Bandha por la misma razón (contracción del
abdomen de forma intensa y mantenida).
Gastritis-Úlcera de Estómago-Úlcera
de Duodeno
La práctica del Yoga es altamente recomendable, ya que se combate
la ansiedad y la tensión nerviosa, produciendo sedación,
relajación y tranquilidad a nivel emocional, elementos claves
en la génesis de éstas afecciones.
Al igual que en la hernia de hiato, la estimulación del sistema
nervioso Parasimpático produce un aumento de la secreción
gástrica de ácido clorhídrico, recomendándose
en éstos casos tomar un vaso de leche fría después
de cada sesión de Yoga, para de este modo alcalinizar el estómago.

Ptosis gástrica “estómago
caído”.
La práctica del conjunto de asanas del Yoga físico favorece
la recuperación del tono en la musculatura del estómago,
haciendo desaparecer la sintomatología de ésta afección.
Estreñimiento
Potenciar la realización de las asanas que aumenten la presión
sobre la pared abdominal (para estimular el peristaltismo intestinal):
Dhanurasana, Makarasana, Salabasana, Ardha-Matyendrasana, Vakrasana,
etc…realizando durante las posturas respiraciones abdominales
lentas y profundas para favorecer el masaje sobre el contenido abdominal.
La vagotonía que induce la práctica del Yoga favorece
también la eliminación del estreñimiento.

Colón irritable
Es una patología que afecta al intestino grueso presentando
síntomas de alternancia de estreñimiento y diarrea de
forma brusca, acompañados de intenso dolor abdominal secundario
a los espasmos intestinales. El síntoma clave del colon irritable
es que la primera toma de alimento por las mañanas origina
la necesidad imperiosa de defecar.
Es otra patología de origen claramente psicosomático,
por somatización de la tensión nerviosa en el intestino
grueso. Su motivación emocional se encuentra en relación
con un mal manejo de la propia agresividad, que al no poder expresarse
adecuada y correctamente por represiones inconscientes; tiene que
manifestarse a través de diarreas (la persona se "caga"
en todo), acompañadas de dolor que el individuo soporta y padece
para compensar la culpa que su propia agresividad le genera.
El tratamiento yóguico se centra en potenciar la relajación
y la tranquilización global, a través de asanas y pranayama,
de toda la estructura psicofísica de la persona. De igual manera
la toma de conciencia en profundidad de las distintas sensaciones
corporales, que se brinda a la persona al encontrarse inmovilizada
en el asana, posibilita la asunción por parte de esta de componentes
agresivos rechazados previamente y que siempre presentan un correlato
a nivel de sensaciones físicas. Asumir la propia agresividad
favorece el no tener que eliminarla de forma extemporánea a
través del recto
.

Megacolon (Dilatación
del colon de forma mantenida).
"Difícil tratamiento a través del Yoga".
Sí se pueden tratar los síntomas de estreñimiento
e hinchazón que acompañan esta afección, a través
de las asanas de presión intra-abdominal, Dhanurasana, Makarasana,
Salabasana, Ardha-Matyendrasana, Vakrasana, etc…
La ingestión de fibra no siempre es beneficiosa para personas
con esta patología, por incrementar la retención de
heces en el colon y favorecer la hinchazón del vientre.
Hernias Inguinales y Crurales
Contraindicada la práctica del Yoga.
Si la hernia estuviera resuelta quirúrgicamente hay que tener
mucho cuidado con la práctica de las asanas por el riesgo de
reapertura con los esfuerzos.

Patología hepática
Recordar simplemente que las posturas de flexión lateral
del la columna al lado derecho, son beneficiosas para el hígado
por someterlo a un profundo masaje.
Patología biliar
Disquinesias.- Mal funcionamiento de la vesícula biliar, con
dificultad en la secreción de bilis al intestino. Se beneficia
de todas las posturas que aumenten la presión sobre ella (las
asanas de flexión lateral hacia el lado derecho) y todas las
asanas que incrementen la presión a nivel intra-abdominal como
Paschimottanasana o Vakrasana.

Litiasis.- (Piedras en la vesícula).
Tiene el inconveniente que al presionar pueden soltarse los cálculos
y dar lugar a que aparezca un cólico biliar, sobre todo si
la persona los ha tenido en alguna ocasión, entonces debe tener
mucho cuidado y evitar demasiada presión. Si la persona no
ha presentado nunca cólicos biliares en princio puede practicar
todas las posturas de Yoga.
Patología Pancreática
Todas las posturas que incrementen la presión sobre el contenido
abdominal va a mejorar el riego sanguíneo sobre el páncreas,
sometiéndolo al mismo tiempo a un profundo masaje, mejorando
en consecuencia su función tanto endocrina como exocrina.
Patología Esplénica (Bazo)
Cuando hay inflamaciones agudas del bazo, está completamente
contraindicada la práctica del Yoga. Con inflamaciones secundarias
(esplenomegalias secundarias), se puede practicar Yoga, recomendándose
especialmente las posturas de flexión lateral de la columna
hacia el lado izquierdo.